Unos investigadores han decidido ponerle patas a un teléfono móvil y el resultado ha sido un robot que camina
En muchos cajones hay móviles que no volveremos a utilizar como teléfonos. Los guardamos después de estrenar otro, quizá por si algún día hacen falta, y ahí se quedan aunque sigan teniendo una cámara , un procesador, sensores de movimiento y conexión inalámbrica. Nos hemos acostumbrado a medir su utilidad por lo bien que sirven para llamar, hacer fotos o utilizar aplicaciones, pero esos componentes no desaparecen cuando dejamos de llevarlos encima.
Y eso plantea una posibilidad bastante más interesante que darles una segunda vida como teléfono de repuesto.
En la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han hecho algo que, visto de lejos, parece una ocurrencia: ponerle piernas a…
FUENTE: Xataka
