En 1987 los biólogos atraparon al último cóndor libre para evitar su extinción. Hoy sabemos que salvar no basta
Hace casi 40 años ya que un equipo de profesionales de la biología capturó al último cóndor californiano que volaba libre consumando así la tragedia: la especie se había extinguido oficialmente, al menos en la naturaleza. Sin embargo, esa captura fue por una buena intención: el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos iniciaba así el programa para su recuperación.
A finales del año pasado el inventario de cóndores superaba por primera vez los 600 ejemplares, con casi 400 ya en libertad.
Pero esa recuperación costó sangre, sudor y lágrimas. Bueno, es un decir: supuso un enorme gasto de dinero, conflictos y mucha polémica sobre el precio de mantener la biodiversidad.…
FUENTE: Xataka
