En 1931, los humanos abandonaron 4.000 ovejas en una isla remota. 40 años más tarde tuvieron que ir a eliminarlas porque su evolución era un peligro
Cuando los últimos habitantes de una explotación ganadera abandonaron Campbell Island , dejaron atrás unas 4.000 ovejas. Durante las cuatro décadas siguientes, aquellos animales sobrevivieron sin pastores, esquileo ni selección artificial en una isla subantártica azotada por el viento y la humedad.
Cuando los humanos regresaron en los años setenta, encontraron una población con características singulares, pero también un problema: estaban destruyendo la isla y había llegado el momento de eliminarlas.
Una granja muy lejos de todo.…
FUENTE: Xataka
