Queremos enfriar las ciudades y hemos recuperado una idea milenaria: este bloque funciona como un botijo gigante
Las ciudades de cemento y asfalto tienen un problema térmico bastante importante, puesto que estos materiales absorben el calor durante el día y lo liberan lentamente, convirtiendo las calles en hornos y generando el conocido efecto de "isla de calor urbana". Y esto es algo que hemos tenido que sufrir bastante en un verano marcado por temperaturas extremas y que no parece que vayan a dar tregua en el futuro.
Lo hemos estado cosechando. Que las temperaturas van en aumento es una realidad contrastada y las olas de calor cada vez son más frecuentes, pero nosotros tampoco estamos haciendo demasiado para poder paliar la situación.…
FUENTE: Xataka
