¡Derribemos el estado burocrático!
Las reformas implementadas a partir de 1990 por el gobierno de Alberto Fujimori tuvieron entre sus líneas maestras el desmantelamiento del estado empresario.
Antes se partía de la premisa que diversas actividades económicas por ser estratégicas para el país, no podían dejarse en manos de los privados ya que los moviliza el “frío y sórdido afán de lucro”. Por el contrario, las empresas estatales son inspiradas por un “alto interés público”.
Las consecuencias de esta forma de pensar ya son parte de nuestra historia económica. Enormes pérdidas pagadas por todos los peruanos, desempeño ineficiente, robo descarado, entre otros impactos negativos.
Después de 34 años de esas reformas, hoy…
FUENTE: El Comercio
