Tras el incendio de Notre-Dame, París solo quería reconstruirla y darle sombra con árboles: la tierra le devolvió Lutecia
Parece que fue ayer y ya ha pasado casi una década desde que Notre-Dame ardió. Las imágenes de las llamas y los desperfectos eran impactantes , y aunque pudo ser peor, los daños fueron cuantiosos. La catedral cerró, fue reconstruida y volvió a abrir sus puertas a finales de 2024.
Pero París está renovando su ciudad para convertirla en un espacio mucho más amable, y entre los numerosos proyectos sobre la mesa está la transformación de la explanada que está frente a la catedral en una plaza con árboles y sombra. Sin embargo, cuando excavas el suelo de una ciudad tan antigua, y más aún en sus zonas más antiguas, a veces aparecen joyas.
Sin ir más lejos, a solo cuatro metros de profundidad…
FUENTE: Xataka