Tener un cuerpo, por Irene Vallejo
Te leo como un libro
Donde viven los monstruos
Criaturas del deseo, amanecemos cada día obsesionadas por un mensaje que no llega; por un encuentro anhelado o temido; por la impaciencia burbujeante del viernes, antesala soñada del fin de semana. Presas en la hojarasca de ocupaciones y preocupaciones, no reparamos en la rotunda maravilla de despertar en un cuerpo saludable.
Únicamente al perderlo se descubre ese placer prodigioso, cuando nos asalta el taladro de un dolor, el lento peregrinaje de las pruebas médicas, la angustia.…
FUENTE: El Comercio
