Subirse armado a un robotaxi puede acabar mal: dos menores lo comprobaron cuando apareció la policía
En España todavía no podemos abrir una aplicación y pedir con normalidad un robotaxi completamente autónomo. Puede parecernos una escena lejana, aunque su despliegue aquí está cada vez más cerca , mientras que en ciudades de Estados Unidos y China estos vehículos llevan tiempo trasladando pasajeros sin nadie al volante.
Y esa experiencia empieza a enseñarnos algo que quizá resulte menos evidente: cuando ya no hay conductor, no desaparecen necesariamente los ojos que observan lo que ocurre dentro.
Un viaje que acabó con policía. El ejemplo más reciente nos lleva a San Francisco , poco antes de las cuatro de la madrugada del 3 de septiembre.…
FUENTE: Xataka
