Pancholón vive la vida loca: “Soy callejero y no cambio por ninguna mujer”
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El Chato Matta llegó al restaurante por un tiradito tricolor y un arrocito con mariscos. Para la sed, una jarrita de limonada con hierba luisa. “María, el gran Pancholón me llamó y le sentí la voz apagada. ‘Papá, ya no jalo, los años no pasan en vano, somos saunita, te espero en el privado. Eso sí, cuídate de los envidiosos, maleteros y malaleche’.
Me puse a pensar en la vida que lleva el abogado mujeriego, tantas amanecidas con mujeres a punta de ron. Es impresionante. Ya está viejo, pero no se cansa de vivir la vida loca.…
FUENTE: Trome
