Miles de pasajeros jamás suben a un avión sin tocarlo antes. La psicología tiene una explicación muy clara para este extraño ritual
Hay pasajeros que jamás entran en un avión sin tocar antes su fuselaje : una palmada, dos golpecitos, una caricia o incluso un pequeño choque de puños antes de cruzar la puerta. El gesto puede parecer una simple superstición viral, pero especialistas en el miedo a volar explican que detrás existe un mecanismo psicológico bastante reconocible.
El pequeño ritual de miles de personas. Como decíamos, una palmada sobre el fuselaje, dos pequeños golpes junto a la puerta o simplemente apoyar la mano durante unos segundos, hay innumerables viajeros que repiten este gesto justo antes de subir a un avión y, de hecho, las redes sociales han permitido descubrir hasta qué punto está extendido.
Alguno…
FUENTE: Xataka
