Los ciberataques se han disparado tanto en Japón que ya se habla de “un estado de emergencia en el ciberespacio”
Cuando reservamos un billete de tren o alquilamos un coche, solemos prestar atención al precio, al horario o a las condiciones del servicio. Mucho menos a lo que ocurre con los datos personales que dejamos durante la operación y a cuántas empresas pueden intervenir para que todo funcione. Detrás de una transacción cotidiana puede haber una cadena de sistemas y proveedores que apenas vemos, pero de los que depende la seguridad de nuestra información.
Y cuando una de esas piezas resulta atacada, las consecuencias pueden ir mucho más allá de un servicio que deja de funcionar.
La alarma ha llegado al Gobierno.…
FUENTE: Xataka
