Kuwait enterró tantos neumáticos en el desierto que era visible una mancha negra desde el espacio. La solución acabó siendo un desastre
Durante décadas, Kuwait resolvió uno de los residuos más difíciles de gestionar de la forma más simple posible: enterrándolo en el desierto . Lo que comenzó como una solución logística acabó transformándose en uno de los mayores cementerios de neumáticos del planeta, una enorme mancha negra que podía distinguirse desde los satélites y que obligó al país a emprender una operación gigantesca para borrar del mapa un problema que ellos mismos habían creado.
Cuando esconder el problema solo lo hace más grande . La historia comenzó sin hacer mucho ruido.…
FUENTE: Xataka
