Hace 200 años lo plantaron para frenar la erosión de los ríos: hoy es uno de los árboles invasores más difíciles de eliminar en EE. UU.
Hace unos 200 años, este árbol comenzó a ser introducido en Estados Unidos con una finalidad que parecía beneficiosa: proteger las riberas y reducir la erosión de los ríos . Su resistencia a condiciones adversas lo convirtió en una especie ideal para ocupar terrenos difíciles.
Sin embargo, con el paso de las décadas, el árbol se expandió por ríos y humedales hasta convertirse en una especie invasora , según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences . Su capacidad para soportar sequías, inundaciones y terrenos salinos, junto con su facilidad para reproducirse, complicó los esfuerzos para controlar su avance.
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FUENTE: La República
