Excesos regulatorios en salud: el precio de regular sin criterio
En materia de salud , nadie discute la importancia de contar con una regulación sólida. La supervisión estatal es indispensable para proteger a los pacientes, garantizar estándares de calidad y promover un sistema confiable. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre una regulación eficaz y una regulación excesiva.
Cuando las exigencias dejan de responder a criterios técnicos y se convierten en barreras innecesarias, el resultado no es una mejor protección del ciudadano, sino un sistema más costoso, menos competitivo y con menor capacidad para atender a la población.
Un primer ejemplo es el proceso de categorización de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (Ipress).
FUENTE: El Comercio
