En la Granada del siglo XIX había un hombre que se hacía llamar "rey de los gitanos". Los turistas pagaban por hacerse fotos con él
Quien subía a la Alhambra en la segunda mitad del siglo XIX, con los ‘ Cuentos de la Alhambra’ de Washington Irving en la maleta, tenía muchas posibilidades de toparse con un personaje que parecía haberse fugado de un grabado romántico. Portaba un vistoso pañuelo de colores, sombrero de catite, chaqueta de botones de plata y faja encarnada. Se llamaba Mariano Fernández Santiago, aunque en Granada todos lo conocían como Chorrojumo .
Y él se presentaba, sin ningún pudor, como el “rey de los gitanos”. De hecho, sus camaradas no eran otra cosa que “ su ejército ”. Le dedicaron poemas y vivió como un auténtico dandy durante la mayor parte de su reinado.
De Ítrabo a la Torre de los Picos.…
FUENTE: Xataka
