En 1934, un montón de personas comenzaron a ver duendecillos saltarines tras comer una seta, ahora unos científicos creen que puede ayudar a personas con demencia
En 1934, un grupo de viajeros llegó a Papúa Nueva Guinea en busca de nuevas experiencias. Esperaban encontrar una cultura distinta, pero en ningún momento llegaron a imaginar lo que vieron: un montón de personas enloquecidas, asegurando que veían duendecillos diminutos correteando de aquí para allá. Al parecer, todo empezó cuando comieron un hongo silvestre llamado “nonda” . Aquel episodio fue bautizado como locura de las setas y se registró como una anécdota local.
Sin embargo, con el paso de los años se fueron detectando casos similares en lugares como China y Filipinas.
En todo este tiempo ha sido imposible identificar qué estaba causando las alucinaciones.…
FUENTE: Xataka
