El que se atreve a decirte la verdad
Sancho Panza ve el molino de viento. Sabe que es un molino, no un gigante , y se lo dice a su señor –se lo grita– mientras don Quijote espolea el caballo hacia las aspas. Pero don Quijote no lo oye, y termina revolcado en el polvo. Cuatrocientos años después, la escena sigue siendo el mejor retrato que conozco de un problema muy actual: el del líder que tiene a alguien al lado diciéndole la verdad , y que ha dejado de ser capaz de escucharla.
Lo trágico de Alonso Quijano no es que esté solo. Es que tiene un Sancho, y no le sirve de nada.
LEA TAMBIÉN: Alertan que apps de taxis sobreviven por vacíos legales en Perú: quién responde si algo sale mal
En junio de 1940, en el peor momento de…
FUENTE: Gestion
