El domingo en que el LUM se volvió a llenar de visitantes
No hay torniquetes, no hay detector de metales, no hay más filtro que un guardia que te guía para que te acerques al módulo de recepción para que entregues tu DNI. Así es el ingreso al Lugar de la Memoria, la Tolerancia y la Inclusión Social —el LUM —, un museo que guarda las memorias de la época del terror, que dejó al país con una herida que más de 30 años después no termina de cicatrizar.
Hace dos días, el aforo de este lugar fue superado. Con 29 grados de sensación térmica y apretados entre los pasillos de la exposición permanente, centenares de personas acudieron a la visita guiada por Guillermo Nugent, sociólogo, psicoanalista y exdirector del propio LUM.…
FUENTE: La República
