DE LAS EXPECTATIVAS A LOS RESULTADOS, columna de Paola Lazarte
Alguna vez escuché a un economista afirmar que la psicología es la madre de la economía. La frase encierra una verdad: las decisiones económicas no responden únicamente a cifras, modelos o indicadores. También están determinadas por percepciones, emociones y expectativas sobre el futuro.
Cuando un gobierno entra, se abre una ventana de oportunidad. La renovación del liderazgo puede modificar el ánimo de los ciudadanos, recuperar confianza empresarial y generar expectativas favorables. Pero ese impulso tiene una característica: es transitorio.
La confianza no se decreta ni se sostiene con discursos. Necesita señales verificables, decisiones oportunas y resultados.…
FUENTE: Diario Correo
