CONTRA EL TIEMPO, columna de Carlos Timaná Kure
Keiko debe evitar a toda costa el estilo de Dina: confiarse al piloto automático. Después de gobiernos marcados por la indecisión, se esperaba que le devolviera carácter a una institución huérfana de liderazgo desde hace demasiado tiempo: el Gobierno nacional.La imagen que durante años construyó la izquierda sobre Keiko —una líder autoritaria, dispuesta a imponer su voluntad y perpetuarse en el poder— contrasta con estas primeras semanas. Más bien ocurre lo contrario.
Como sucede en tantas organizaciones del país, la franela del círculo de confianza amenaza con sepultar cualquier expectativa de resultados concretos.
Cuando un gobierno deja de tomar la delantera, se hace un ocho y…
FUENTE: Diario Correo
