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Colombia se suma al giro regional a la derecha: cuánto cambia la política exterior con la llegada de De la Espriella

Abelardo de la Espriella y sus desafíos en Colombia: “Quiere aplicar la mano dura, pero la situación no es tan fácil por el país que deja Petro”

¿Por qué Milei ataca a Lula y llevó la relación entre Argentina y Brasil a su peor crisis en décadas?

El mandato presidencial de Abelardo de la Espriella en Colombia inició este viernes 7 y se avizora un giro diametral respecto a la política de su predecesor , Gustavo Petro, que incluiría también la gestión de las relaciones internacionales, según ha dejado entrever el flamante mandatario en declaraciones previas.

La llegada al poder del líder del partido Defensores de la Patria marca la consolidación del viraje progresivo de varios países de América Latina hacia la derecha. Sin contar a De la Espriella, desde el 2025 cuatro países sudamericanos eligieron gobernantes de ese lado del espectro político.

El péndulo se mueve

En diálogo con El Comercio, Carlos Novoa, analista político y docente de la Universidad de Lima, comenta que “estamos asistiendo al final de una seguidilla de gobiernos progresistas y de izquierda que ha tenido la región entre los años 2000 y 2010”.

El especialista señala que el cambio es parte de un proceso cíclico que tuvo su episodio previo desde la década de 1990 hasta alrededor del año 2005, periodo en el que las limitaciones —de distinto grado— en la resolución de necesidades que tuvieron los gobiernos de derecha llevaron a que los sucedieran otros de izquierda. En ese marco aparecieron líderes como Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa y Luiz Inácio Lula da Silva.

“Después de su llegada al poder, esos gobiernos se mantuvieron dentro de una lectura de progresismo que dominaba el contexto político e ideológico a nivel mundial. Eso ha cambiado en los últimos años con la llegada de figuras como Donald Trump y una consecuencia de eso es lo que también se ve en Europa y evidentemente los países de la región y los países latinoamericanos no están exentos de eso”, apunta Novoa.

“En los países donde los gobiernos de derecha puedan tener índices favorables, con crecimiento, disminución de la pobreza y todos esos factores la derecha podría mantenerse. De lo contrario, este péndulo va a cambiar en los próximos años y moverse hacia la izquierda”, agrega el analista.

El contexto latinoamericano ha registrado algunos desencuentros diplomáticos entre gobiernos distanciados ideológicamente y en opinión del internacionalista y profesor de la Academia Diplomática del Perú Jorge Chávez la proximidad política entre los nuevos liderazgos de la región podría ser un punto de partida para volver a un nivel de integración que se había ido diluyendo.

Chávez destaca que hay agendas comunes en temas como la seguridad, la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, junto al impulso de una agenda de alineamiento con Estados Unidos que puede facilitar el trabajo colectivo de varios países de la región. A pesar de esto, el internacionalista aclara que la duda es la sostenibilidad de una integración basada únicamente en la afinidad política.

“Eso hace que haya una mayor área de convergencia que puede ser una oportunidad para reactivar una serie de espacios subregionales que han estado durmiendo. Por ejemplo, en la Comunidad Andina, donde tenemos una situación que no se veía en muchísimo tiempo con la concurrencia de cuatro gobiernos del espectro de derecha y hay que ver si eso se reactiva al más alto nivel de interlocución junto a otras instancias”, menciona el docente de la Academia Diplomática.

“El riesgo es que cuando el péndulo se dirija hacia la izquierda o si hay cambios luego de procesos electorales se pueda retroceder en lo que se avanzó previamente. Ese es el problema de cooperar en función de alineaciones ideológicas y no de intereses que son permanentes”, añade Chávez.

De la Espriella y el exterior

Abelardo de la Espriella ha tenido una postura marcada con respecto a su apreciación de la política exterior desde su etapa como candidato, siendo un duro crítico de la gestión chavista en Venezuela. Cuando Nicolás Maduro fue capturado por tropas estadounidenses a inicios de este año, el actual presidente colombiano afirmó estar “pletórico”, señalando que se trataba de un “delincuente que arruinó a un país con todas las riquezas del mundo”.

Durante la campaña electoral, el líder derechista criticó el relacionamiento internacional de Gustavo Petro y su defensa de Nicolás Maduro, acusándolos de beneficiar al narcotráfico y las actividades delictivas. Dentro de estas declaraciones, De la Espriella hacía un llamado al presidente de Estados Unidos para establecer un marco de cooperación

“Señor presidente Trump, Colombia y Estados Unidos son socios históricos e igualitarios, ambos queremos lo correcto en extrema coherencia por el bien de nuestras naciones, del continente y del mundo (…) Juntos hagamos que América y Colombia sean grandes de nuevo”, indicó en un mensaje que subió a YouTube el 18 de enero.

Jorge Antonio Chávez señala que la llegada de De la Espriella supondrá “un giro copernicano” en la política externa de Colombia y recuerda que el flamante jefe de Estado ha dado a conocer su voluntad de romper relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua, a los que el mandatario ha calificado como “tiranías” a pesar de que estos tienen vínculos históricos relevantes con su país.

“Con Nicaragua hubo diferendos marítimos en la Corte Internacional de Justicia y Cuba facilitó los acuerdos de paz con las FARC en negociaciones que se dieron en La Habana. Hay un giro importante con países con los que Colombia comparte el Caribe”, refiere el especialista en relaciones diplomáticas.

Novoa coincide en que la llegada el nuevo jefe de Estado colombiano supone un “cambio radical” en primera instancia porque reemplaza a un “gobierno de izquierda que hizo mucho ruido para bien y para mal” como el de Petro, pero que logró colocarse como una voz frecuentemente escuchada en la región más allá de los elogios o las críticas. Pese a esto, se trata de perfiles con coincidencias en cuanto se trata de personalidades fuertes y carismáticas.

“No son políticos que pasan desapercibidos fácilmente. Al principio (en materia exterior) quizás a De la Espriella le va a ganar un poco la personalidad, pero los problemas estructurales propios de un gobierno como el colombiano van a hacer que vaya aterrizando”, expone Novoa.

Ambos especialistas coinciden en que es prácticamente un hecho el acercamiento a Estados Unidos que ya había adelantado el mandatario colombiano, todavía más si se tiene en cuenta que gobiernos como el peruano o el chileno ya han manifestado su alineamiento exterior con Washington. Asimismo, los expertos también ven con gran probabilidad el retorno de las relaciones diplomáticas de Colombia con Israel.

Dicha ruptura ocurrió en mayo del 2024 y encontró críticas de los sectores de oposición colombianos, con figuras como Iván Duque calificando la medida de “torpeza enorme”. Tanto Novoa como Chávez consideran que el país sudamericano volvería a la línea “tradicional” que tuvo su política exterior al volver a acercarse a Washington y a socios importantes de EE.UU. como Israel.

Más dudas genera la gestión diplomática con Brasil, uno de los pocos países del contexto sudamericano que mantiene un gobierno de izquierda, liderado por Lula da Silva.

Las diferencias ideológicas en la subregión tuvieron un episodio complicado en los últimos días, escalando a crisis diplomática luego de la visita del presidente de Argentina, Javier Milei, a Brasil para tomar parte de una actividad política ligada a la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro.

Milei calificó al jefe de Estado brasileño de “corrupto”, “ladrón” y “presidiario”. El desencuentro llevó a que Brasil y Argentina decidieran retirar a sus respectivos embajadores.

Al ser consultado sobre si es posible que Colombia pueda tener problemas de este tipo con el gobierno brasileño, Carlos Novoa ve esto como algo bastante improbable debido a que, pese a ser una figura elocuente, De la Espriella tiene un perfil distinto al de Milei.

“No va a ser tanto así. Milei ha sido muy grandilocuente y ha tenido un discurso en el cual exterioriza su su pensar, pero ha hablado sin medirse, como si fuera un candidato y no como un estadista. Diría que se ha metido en el debate político brasileño porque esta fila de críticas e insultos contra Lula está enmarcada dentro de lo que es la próxima campaña electoral brasileña”, afirma.

Por su parte, Chávez matiza que el comportamiento del presidente de Colombia con respecto a Brasil todavía es incierto, pero que tendrá como gran condicionante la línea general marcada por EE.UU. en lo tocante al país más grande de Sudamérica. Desde la perspectiva del profesor de la Academia Diplomática, el resultado electoral de Brasil en la última recta del año será el otro gran foco de influencia para ello.

“Hay una postura de mayor alineamiento con Estados Unidos, y el Brasil de Lula de Silva no está en esa línea, lo cual puede generar posiciones contrapuestas y problemas futuros. Veremos también si De la Espriella se conduce con moderación o si mantiene el discurso subido de tono que utilizó en campaña”, remata Chávez.

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