Alguien ha robado 100 millones de dólares en criptomonedas utilizando puertas traseras plantadas de antemano en monederos físicos
Cuando hablamos de proteger nuestras criptomonedas, solemos pensar en contraseñas, estafas por Internet o ataques informáticos. Sin embargo, existe otra dimensión de la seguridad que puede pasar más inadvertida: la integridad del dispositivo físico al que confiamos las claves de acceso a nuestros fondos. Podemos comprar un monedero auténtico, recibirlo en su embalaje y comprobar que funciona aparentemente con normalidad.
Pero ninguna de esas circunstancias garantiza por sí sola que nadie haya manipulado su interior. Y ese es precisamente el tipo de riesgo que puede poner en cuestión incluso las precauciones más habituales.
Las primeras denuncias llegaron el 9 de octubre desde el sudeste…
FUENTE: Xataka
