A Dios rogando
La exploración es una actividad de alto riesgo : se pueden gastar millones, hacer todo bien y, aun así, no hallar un yacimiento rentable. Esas apuestas son clave para descubrir nuevos depósitos que reemplacen a los que se agotan y sostengan la producción, el empleo y los recursos fiscales. Aunque parecería razonable facilitar la búsqueda, la permisología peruana hace esperar a los inversionistas, casi como si quisiéramos darles tiempo de reconsiderar su entusiasmo.
La geología tampoco facilita el desafío. Según S&P Global, la profundidad promedio de perforación para cobre en el mundo aumentó casi 50% desde el 2010.…
FUENTE: El Comercio
